Hoy he amanecido peor que nunca. Será necesario sacar este mal de raíz aunque me duela hasta la médula. Hace tiempo viene causándome un dolor insoportable que nubla el entendimiento y me hace, a veces, desear estar muerta. Cuando el dolor se presenta veo imágenes de colores y animales con cuernos me aguijonean la espalda en tortura rítmica insufrible.
Llevo años esperando la oportunidad de demostrar de lo que soy capaz cuando me abate con más intensidad. He pensado que con el mal humor que me envuelve soy capaz de matar. El suplicio es más fuerte que yo. No puedo contra esta tortura, y lo peor es que la cura para mi mal es peor que el dolor mismo. Es arrancarme las entrañas y tener que dejar de comer por varios días. De noche se hace más insoportable, y veo fantasmas en vertiginosos giro en mi derredor. Se me nubla la vista y corro a buscar el único remedio que pone fin a mi pena: la aspirina. Ya lo tengo decidido, mañana me saco esta muela.

Carmen Amaralis