Luz , bendita eres.
De esta pobre luz que aún me habita
debo sacar destellos cada hora,
sustituir sonrisas que cautiven
al amargo sendero de las sombras.

Debo cantarle al sol del amplio cielo
con notas resonantes que despierten
al pájaro dormido entre mis dedos,
al brillo que se esconde en la conciencia
ungida y palpitante,
dar calor a los huérfanos
con destellos transparentes.

Con este pobre brillo que aún me queda
debo espantar de los muertos la tristeza,
fecundar los senderos
donde se cruzan las rosas y los sables.

Con el poder de todos mis dioses
bordaré de oropeles el futuro
sin esperar de la vida más sorpresas.

Es que de la vida a la muerte
solo hay benditos destellos.


Carmen Amaralis Vega Olivencia
www.carmenamaralis-vega.com.ve