He sembrado una semilla en el corazón,
La he regado con esmero.

Espero germinen ansias de ti
Sobre esta piel fértil y húmeda de ternuras.

Necesito  surja una enredadera que te enrede en  mí,
tan fuerte, tan fuerte
que grites al compás del ritmo de mi alma.

Que te retuerzas conmigo desesperado,
Suplicando que te ame,
te bese,
Y succione el más delicado de tus deseos,
esa fantasía que guardas junto a tu sabia divina,
elixir sagrado de la vida en delicias
latente en el desierto del pasado.

 

Carmen Amaralis Vega