Hoy te levantas más fuerte que ayer,
no pesa tanto el camino,
y aunque caigas nuevamente
sabes que te puedes levantar,
sacudir la malicia y los descaros.

Puedes volar los azules
y cubrir los negros
con el dorado tibio del sol.

Hoy un misterio sublime te protege,
cubre tus lacras y pecados
con la piel suave de los dioses.

Esos mismos dioses
que conocen  debilidades,
angustias y placeres,
de flaquezas en brumas
decorando  deseos  lapidosos
en el pleno abismo de la flor.

Surcas los gemidos y el sexo 
borrando de la piel el alma,
arrancándote las alas
entre lujurias y pasiones.

Hoy has logrado ser  fuerte.
Se aviva la ilusión.

Ya todo ha pasado,
Florecen los lirios del perdón
Ahora  vez con claridad,
¡Tenías que aprender¡

 

Carmen Amaralis Vega