Quieres que seduzca tus contornos,
verme aunque sea un instante,
hirviendo en luz,
diluida en tus ojos.

Y me retuerzo impotente
por tu piel soñada,
culebra rígida,
provocando  ardores de lunas y de hiel.

Cuerpo inerte y frio en la distancia,
Imán que hala  muy dentro, muy fuerte,
tortura injusta para el alma.

Más  te digo en sollozos,
prometo entregarme entera con el alba,
salvar distancias con mi brisa en besos,
pidiéndole a la lluvia que moje nuestros cuerpos,
e imaginando delirios entregarnos completos.

Tendrás tu recompensa,
en grata unión sagrada,
ya verás, lo prometo,
la espera será santa.



Carmen Amaralis