Revoloteando herida
solté el amor a los vientos,
soplé fuerte hasta perderme
por las rutas de los cielos.

Ese cielo que provoca
imitar las golondrinas
controlando el bravo vuelo.

Voy  buscando  entre las nubes
el color del los ensueños.

Tengo alas nacaradas
por los bordes  de mi  cuerpo.

Cargo copitas de plata,
blancas  plumas  y esmeraldas
adornando la dulzura de los besos.

Un cofre de perlas llevo
para tejer las cadenas
que me aten a tu cuello.

Tengo miedo de chocar
contra  nubes  de desvelos.

Quiero llevar con la brisa
el aroma de mi pecho
que sabe reconocer
las  locuras  de este vuelo.

Las alas me crecieron para llevarme a ti.

Carmen Amaralis