No puedo con este ardiente sentimiento,
Tanto sentir de ti me consume.

Me invade el  infierno de este fuego
con el  rojo pasión que destruye
el  tejido orgánico de nuestros cuerpos.

Saltan chispas multicolores
donde el corazón duele.

Se queman las palabras
de los versos al amor en flamas,
al calor sublime de los labios,
al fuego de los vientres palpitando
con el gusto amargo de la espera.

No puedo con este fuego
nos consume,
y calcina
el granito morado del  altar,
donde coloqué el cántaro
desbordando de placeres,
de caricias limpias,
de miradas penetrantes,
sublimes.

Pero es  preciso agradecer la luz
que brota de la esencia
en la llama prístina del deseo.


Carmen Amaralis