Te amo tanto que solo tengo anhelos
de retoñar mi piel en flores.

Ardo en la loca tentación
de derramarme en pétalos.
Colocar sobre tu vientre lirios enardecidos,
juntar el aroma mío y el tuyo,
y que florezcan las manos.

Colocar delicias sobre rocas ardientes,
o simplemente consumar los misterios.

Hay rumores en la fuente del jardín,
Los elfos esperan tu llegada,
Se ríen de mi impaciencia,
Se burlan de mis miedos.

Oigo el murmullo de sus voces
declarándome torpe en el amor.

Soy torpe, sí.
Me retuerzo en desvelos.

No logro que corras a mi lecho de pétalos tiernos.

No tienes idea de las locuras que te guardo
en los cofres sagrados de mi imaginación.

Es que amarte es poco.

 

 

 

 


Carmen Amaralis Vega Olivencia