El fantasma que me habita
se arropa con mi piel,
siente conmigo la brisa pura de mi ansias,
se desliza sobre mis valles y montañas decorándolas con magias.

Cargo un alma antigua que aprendió a reír
y despeja las sombras grises de mi cielo.

Estar viva es mi decisión,
consciente deseo la virginidad de tus manos,
y me uno a la belleza natural de las horas,
la que se oculta en tu piel,
la que se esconde en tu alma maravillosa.

Esos malditos dioses nos asaltan,
se burlan de las buenas intenciones,
pero no lo permito.

Me reafirmo en la decisión íntima de ser feliz,
salto al firmamento cada noche
y sueño,
alcanzo estrellas que le sonríen
a ese fantasma íntimo que me habita.

Para ser feliz he nacido.

 

 


Carmen Amaralis Vega Olivencia
www.carmenamaralis-vega.com.ve