El cántaro está vacío,
el polvo mágico se ha ido,
un eco doloroso resuena en su interior,
desesperante,
triste.

Ven y llénalo otra vez,
coloca nuevamente brillo en las siluetas,
que se desborde la risa,
añádele gotitas de pasión,
es necesario el canto alegre de los corazones,
que reine la abundancia serena de la vida,
vibren las auroras,
y reine la magia en las paredes del destino.

El cántaro vacío se sale de las órbitas,
se trunca la esencia divina,
hace falta llenarlo otra vez.




Carmen Amaralis Vega Olivencia
www.carmenamaralis-vega.com.ve