De qué estás hecho,
de paz?
Yo de pasión, de llamas.
 Hecho de tibia luz?
Yo de relámpagos ardientes.

Estás  hecho de yerbas fragantes
Y  de flores  desojadas por la vida,
Delineando rastros,
de esos rastros que aturden y enloquecen.

Pides más,
pero solo tengo una boca que besa,
y  un puñado de caricias en las manos.

Pides más,
Y ruego calma,
esa que poseen  los hijos de la paz
.
Pero quisiera desatar la tormenta
que tenga  truenos y centellas
alumbrando los hilos finísimos de este amor.

Carmen Amaralis